Flory Artavia

Al llegar a su lugar de trabajo nos recibe con una sonrisa y un cálido saludo. Nos ofrece entrar a donde hay aire acondicionado y agua, para conversar mejor.

Flory Artavia Vargas, o “doña Flory”, tiene 6 años de trabajar para la Naviera Tesoro del Mar en Puntarenas. Llegó ahí como administradora a petición de su prima.

Doña Flory se levanta todos los días bien temprano, a eso de las 5 de la mañana, ayuda a su mamá – de 87 años – a levantarse y hacerse desayuno. Después se alista ella y viaja una hora en bus desde Miramar hasta la Naviera.

Cuando llega revisa si el barco ya salió o está a punto de hacerlo, ordena la oficina, hace pagos en el banco, y espera a que el barco regrese. Es justo en ese lapso donde ella ruega que a la embarcación le haya ido bien.

“Si al barco le va bien, a todos nos va bien”, dice mientras se ríe tímidamente.

Y es que de eso depende no solo su trabajo, sino también el de las 14 personas que tiene a cargo, incluyendo a los marineros, el capitán y los guardas de seguridad.

Flory

Doña Flory cuenta que deben pescar al menos 50 tonelada de sardina por semana, algo que se ha dificultado con el cambio climático. La afectación en el clima hace que se caliente el agua, por lo que la sardina no llega tanto a donde siempre llegaba.

Sin embargo, asegura que han hecho esfuerzos para adaptarse al cambio climático, así como combatirlo y ayudar a que se detenga.

Esta mujer de tez blanca y pelo claro, seguirá trabajando duro, con disciplina y esfuerzo, para que la pesca tenga el lugar que los obstáculos no detengan la pesca y no borren su sonrisa característica.